Cómo hidratar una chaqueta de cuero con Nivea

Pese a que el paso del tiempo nos lleva a descubrir novedosos materiales y tejidos, a que las modas cambian y también la forma en la que interactuamos con las prendas, hay clásicos que sobreviven. Son prácticamente insustituibles y siempre encontramos la ocasión de incluirlos en los looks.

Es el caso de las chaquetas de cuero, prendas atemporales que se encuentran en todo fondo de armario masculino que se precie y que siguen haciendo un impecable servicio buena parte del año. Este material tiene un gran valor por sus cualidades estéticas, pero sobre todo por la calidad que proporciona y la cantidad de años que puede llegar a durar.

Las prendas de cuero pueden seguir ejerciendo sus funciones aunque tengan muchos años y, lejos de mostrar un aspecto desagradable, lo que hacen es ganar encanto y comodidad. Se amoldan mucho mejor al cuerpo con el uso y se tornan con un efecto desgastado que a menudo es imitado en los diseños de baja calidad que emplean tejidos sintéticos. Así de interesante es el resultado.

Para conservarlas estupendamente y que la inversión en chaquetas de cuero sea tan rentable como promete, eso sí, es importante centrarse en sus cuidados. La piel necesita hidratación y, al igual que ocurre con la del cuerpo humano, es posible proporcionarla con cremas tan comunes como Nivea.

¿Quieres aprender a hidratar tu chaqueta de cuero con crema Nivea para que luzca tan bien como el primer día, sin quitarle en el encanto de los años? A continuación, te mostramos cómo la debes cuidar y el proceso a seguir para hidratarla con esta loción de uso cosmético.

Limpiar la chaqueta de cuero antes de hidratar

Lo ideal antes de hidratar el cuero es pasarlo por un proceso de limpieza, ya que, como ocurre con la piel de las personas, absorberá mucho mejor cualquier tratamiento que se le ofrezca posteriormente. Sin embargo, las cazadoras de cuero no se pueden meter en la lavadora junto con el resto de la colada y esperar a que queden relucientes, pues para esto también requieren de un protocolo especial.

Algunos modelos de chaquetas tienen forros interiores elaborados con otros tejidos que es posible extraer, en este caso, sí debes retirar esta parte y lavarla con el rastro de la ropa. Todos estos forros son aptos para limpiar simplemente con agua y jabón o con programas de lavado delicados. Ante la duda, basta con mirar en la etiqueta y hacerlo según indica el propio fabricante de la prenda.

Las cazadoras de cuero que tienen protectores u otros accesorios a mayores también deben desmontarse, hay que dejar el cuero lo más “desnudo” que sea posible. Cuando esté listo solo hay que tomar un recipiente con agua limpia y un paño que sea de microfibra, de esta forma evitarás dañar el tejido. Con este paño húmedo se va pasando por toda la prenda cuidadosamente a fin de extraer toda la suciedad que se ha ido acumulando en ella con el paso del tiempo.

Lo que deben evitar en todo momento es emplear productos corrosivos o demasiado agresivos, ya que pueden dañar el cuero para siempre. Tampoco es conveniente emplear paños con mucha rugosidad, aunque existan zonas de suciedad algo más resistentes.

Al terminar el procedimiento con el paño húmedo se debe dejar a secar, pues lo mejor es pasar a la hidratación con la prenda limpia y seca. Para ello solo hay que dejarla colgada en una percha hasta que se retire toda la humedad, a ser posible, al aire libre y con sol. Por descontado, no hay que meter estas prendas en secadoras que tienen temperaturas muy elevadas.

El proceso de hidratación con crema Nivea

La hidratación es crucial para que el cuero conserve esas propiedades que lo hacen tan particular, que tenga una buena elasticidad y aguante bien el paso del tiempo. En este proceso se puede emplear crema específica para el cuidado del cuero, otra cualquiera que sea neutra o la clásica de la marca Nivea, que arroja excelentes resultados y muchas personas la tienen en casa.

Para la aplicación se debe usar un paño similar al anterior, que sea suave y que no genere daños en el contacto con la prenda. En esta ocasión, este textil estará totalmente seco y se impregnará con la crema de Nivea. Debes pasar el paño con esmero y con suavidad por la chaqueta, algo para lo que solo vas a necesitar paciencia y que no requiere de ninguna destreza especial.

Hay que poner poco producto en cada ocasión, ya que el exceso va a hacer que no se absorba con tanta intensidad como querrías y puede quedar finalmente algo pringosa. Lo mejor es ir muy poco a poco con esta técnica.

Finalmente, solo tienes que quitar el sobrante de la crema Nivea con otro paño suave y seco, para que la textura quede seca del todo. A continuación, lo que se aconseja es dejarla unas horas colgada, aireando, en un lugar con buena ventilación.

Proteger la prenda de cuero tras la hidratación

La chaqueta de cuero se debe guardar cuando ya esté bien limpia, seca y aireada, así te asegurarás de que se encuentra en buenas condiciones. Lo ideal es protegerla durante su almacenamiento para que no sufra daños, algo para lo que existen determinados productos impermeabilizantes que te ayudarán a ello. Lo que hacen es crear una capa exterior con su aplicación que protege a la prenda de la suciedad y permite conservarla por más tiempo en buen estado.

Se aconseja poner la prenda de cuero en una percha y, si es posible, en un lugar que permanezca seco y bien ventilado. Después, para mantenerla impoluta, solo hay que seguir todo este procedimiento una vez al año o cada dos años, según el nivel de desgaste. Si es una prenda que vas a emplear casi a diario o que da mucho servicio en una temporada concreto, lo mejor es hacer limpieza e hidratación más a menudo. La suciedad y el clima del exterior son agentes que harán que se desgaste con una rapidez mayor.